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miércoles, 24 de junio de 2015

HA 4 UD 04. El arte bárbaro.

HA 4 UD 04. EL ARTE BÁRBARO.


Mapa de los primeros reinos bárbaros a principios del siglo VI.

Concepto y cronología.
El arte bárbaro es un término confuso porque por su etimología podría referirse al arte de todos los pueblos exteriores a la civilización griega y posteriormente a la romana, y porque su separación es muy laxa con el posterior arte prerrománico, La mejor definición sería que es el arte de los pueblos invasores del Imperio Romano de Occidente, durante los tres primeros siglos de su asentamiento y fusión con la población romana. Su cronología es coetánea del Primer Periodo Bizantino, hacia 450-700. Posteriormente, ya fusionado completamente con el arte paleocristiano y recibidas las influencias bizantina y de otras culturas, se convierte en arte prerrománico.
Para la mayoría de los autores tradicionales es un periodo de decadencia, pero actualmente se ha producido una revalorización debido a que se considera que representa una nueva cultura artística, opuesta a la grecolatina, que será una influencia decisiva en el arte medieval posterior. Hubert (1967) explica, por ejemplo, que el arte merovingio fue el nexo entre el arte antiguo y el carolingio (este propiamente prerrománico). El arte hispano-visigodo, asimismo, nos ofrece una arquitectura innovadora (la tesis de Yarza, opuesto a Palol), que influye en el prerrománico asturiano.

Influencias.
Es un arte que amalgama influencias distintas: la clásica grecolatina, las tradiciones locales y la propia de los pueblos germánicos.
Su evolución se puede rastrear en la cultura de la Tène, un arte celta predominantemente ornamental (geométrico). Los escitas de las llanuras de Ucrania, influidos por el arte oriental, pasan al arte celta sus motivos de animales fantasiosos. En el periodo de romanización esta tradición se conservó en Irlanda, Germania y Escandinavia, como sustrato cultural de los pueblos germánicos invasores del siglo V.

La tradición germánica antirrealista.
Es un arte basado en el antirrealismo, con un poderoso rechazo de la figuración humano, con predominio de la ornamentación geométrica. Un ejemplo es la miniatura irlandesa, con sus motivos de lacería (entrelazos) en espiral, combinados con otros más lineales, de modo que surge un dinamismo lineal. Los elementos zoomórficos se integran en el dibujo de líneas.

La arquitectura.
Se mantiene el modelo paleocristiano, pero con pobreza técnica y de medios, con una grave escasez de construcciones nuevas debido al descenso demográfico y la crisis urbana. Se apoya en las tradiciones locales y no será innovadora (salvo en la Hispania visigoda).

Las artes del metal.
La metalurgia germánica era su arte más destacado, tanto en hierro como en metales preciosos, estimados por su brillo y su función decorativa. Su mejor orfebrería será muy superior a la romana y extiende su influencia a las artes del relieve y la miniatura. Casi todos los objetos de adorno personal se harán según las nuevas pautas germánicas.


Casco anglosajón repujado.


Pieza de orfebrería anglosajona con esmalte en cloisonné.

La orfebrería nos presenta tres tipos de obras:
- En bronce, lisas o en punteado.
- Damasquinado con ranuras en la pieza en las que se colocan metales preciosos.
- Esmalte, de piedras preciosas y vidrio, con dos técnicas: incrustaciones en celdillas (cloisonné) y engastado (incorporación a la pieza, surgiendo como en un anillo).
Abundan los adornos personales: fíbulas, pendientes, así como los objetos litúrgicos (cálices) y la vajilla familiar.
Los motivos son de lacería, geométricos y zoomórficos (incorporados al esquema del dibujo), con pocas figuras humanas, en todo caso muy esquematizadas. La decoración a «soga» es típica de este nuevo arte.

La escultura.
La influencia del arte germánico en la escultura crece a partir del 550. Anteriormente había desaparecido virtualmente de Occidente salvo en Italia, por la crisis interna y por la doctrina contraria de la Iglesia. Desde la época de Gregorio Magno (c. 600) vuelve la figuración, sobre bases germánicas, con obras toscas, casi abstractas, de tipo popular, sin composiciones complejas, con figuras únicas y aisladas, con una técnica de mediorrelieve y bajorrelieve y la incisión.

El desarrollo del arte de las invasiones en la Europa latina.
Hay cinco grandes núcleos cultural-artísticos: merovingio, ostrogodo, lombardo, anglosajón e hispano-visigodo.
-Merovingio en la Galia ocupada por los francos, durante la dinastía merovingia (c. 490-750).
-Ostrogodo en la Italia ocupada por este pueblo, dirigido por su rey Teodorico y sus sucesores (493-553).
-Lombardo en la parte de Italia ocupada por los lombardos desde 568, que tendrán una perdurable influencia.
-Anglosajón, en la Britania invadida por los pueblos germánicos anglos, sajones y jutos, en lucha con los pobladores britano-romanos.
-Hispano-visigodo en la Hispania visigoda, con dos periodos: en el siglo VI de poca presencia; y en el siglo VII, de notable riqueza, sobre todo en arquitectura y escultura.

Las características comunes de estos cinco núcleos son:
- Una base de mayoritaria población romana, con poca presencia de bárbaros, que llegarán a una progresiva fusión étnica.
- Una élite dirigente bárbara, fusionada con parte de la anterior élite romana.
- Una progresiva cristianización de los bárbaros, pasando primero por un estadio de cristianismo arriano anterior al católico.
- La fusión de su arte bárbaro con el paleocristiano.


FUENTES.
Internet.

Libros.
Bango, Isidro. El arte de la Alta Edad Media. Anaya. Madrid. 1989. 96 pp.
Beckwith, John. El arte de la Alta Edad Media. Destino. Barcelona. 1995 (1964). 270 pp.
Caillet, Jean-Pierre (dir.). L'Art du Moyen Age. RMN/Gallimard. París. 1995. 592 pp. 643 ilus b/n, 200 color.
Duby, Georges; et al. La escultura. El testimonio de la Edad Media desde el siglo V al XVCol. Las artes. Skira. Ginebra. 1989.
Hubert, Jean; Porcher, Jean; Volbach, W. F. La Europa de las invasiones. Col. Universo de las Formas. Aguilar. Madrid. 1968. 394 pp.
Pacht, Otto. La miniatura medieval. Alianza. Madrid. 1987. 221 pp.
Pijoan, Josep. Arte bárbaro y prerrománico desde el siglo IV hasta el 1000. Summa Artis, Vol. 8. Madrid. 2004.

Dosier: El arte normando (vikingo).
Internet.

Documentales.
Bárbaros. Vikingos. Documental. 43 minutos.
Ciudades bajo tierra. Dublín, la ciudad vikinga. Documental. 42 minutos.

HA 4 UD 04. El arte bárbaro. El arte ostrogodo y lombardo en Italia.

HA 4 UD 08. EL ARTE BÁRBARO. EL ARTE OSTROGODO Y LOMBARDO EN ITALIA.
INTRODUCCIÓN.
EL ARTE OSTROGODO.
EL ARTE LOMBARDO.
BIBLIOGRAFÍA.
INTRODUCCIÓN.
El arte bárbaro en Italia es una amalgama de diversas culturas en los siglos V-VIII, con la llegada primero de los ostrogodos, que dominan la península hasta la reconquista bizantina a mediados del siglo VI, y después de los lombardos, que se apoderan de extensos territorios en el norte y sur y arrinconan a los bizantinos a las zonas costeras. Esta
En Roma y Rávena se transforma la base paleocristiana en las artes plásticas a la manera bizantina, pues Bizancio será un poder dominante en la política y la cultura, aunque también se dan más influencias, la ostrogoda en la arquitectura entre medias del periodo paleocristiano y del bizantino, y más tarde la lombarda, sobre todo en el norte.

En arquitectura, Italia se mantiene fiel a los modelos paleocristianos, salvo en los periodos ostrogodo y bizantino en Rávena, hasta el 800.

San Pedro y San Damián en el ábside de la iglesia de San Cosme y San Damián, Roma.

En las artes plásticas la determinante influencia bizantina se plasma en el mosaico del ábside de la iglesia de San Cosme y San Damián, que representa a los dos santos, a Cristo y otras figuras con formas paleocristianas por lo amplias y naturalistas, saliendo de las nubes en una Teofanía bizantina, que siempre sacraliza a las figuras.
A lo largo del siglo VII se van perdiendo las formas paleocristianas y se intensifica la influencia bizantina.

Panel de la donante de la catacumba de Comodila

Las pinturas votivas o iconos de los siglos VII y VIII tienen la misma sacralización bizantina, como el panel de la donante de la catacumba de Comodila y en los de Santa María Antiqua, en el Foro de Roma, una iglesia cuidada por monjes griegos huidos de la crisis de la iconoclastia, cuando los artistas huyen de Bizancio a Roma y otros lugares de Occidente, atraídos además por la gran cantidad de altos dignatarios eclesiásticos de origen oriental. La imagen se sacraliza, con caracteres como frontalidad, proporción jerárquica, figuras alargadas, los mismos rostros repetidos en todos los personajes. Destaca la escena de la Crucifixión (741-752).


La Crucifixión (741-752) de Santa Maria Antiqua, Roma.

El mosaico de las grutas del Vaticano es menos plástico que el modelo paleocristiano. Lo mismo ocurre en Milán, con las figuras de Ambrosio y Materno.

Además, es remarcable el interés de las miniaturas de los manuscritos italobizantinos, con su influjo clásico, que influirán decisivamente en el arte carolingio.

EL ARTE OSTROGODO.

El reino ostrogodo.

Los ostrogodos aportaron una tradición artística greco-asiática en la ornamentación. Sus adornos personales tenían metales y piedras colocados en cabujones: broches en forma de águila, fíbulas, diademas, brazaletes y collares.
En Italia, en la capital de Ravena, Teodorico construyó un palacio, su mausoleo y las plantas de San Apolinar Nuevo, San Apolinar in Classe y San Vitale en la tradición clásica y paleocristiana, con una predominante influencia bizantina, acrecentada debido a la conquista de la ciudad por Belisario en mayo de 540 y la reforma y terminación de los anteriores edificios por los bizantinos.


Mausoleo de Teodorico, Rávena (h. 500). [Vídeo del Mausoleo de Teodorico. 53 segundos.]

La única obra monumental conservada es el Mausoleo de Teodorico (principios del s. VI), con una planta romana centralizada poligonal (10 lados), con un núcleo interior circular, un piso inferior con pilares y arcada, sillares de piedra, bóveda y cúpula. La influencia germánica, según Krautheimer, se limita a la ornamentación geométrica (en gran parte desaparecida), en el friso, así como en la monolítica pieza que cubre la cúpula.

EL ARTE LOMBARDO.

Mapa de los territorios lombardos.

Los lombardos o longobardos fueron un pueblo germánico, de origen escandinavo, asentado a lo largo del bajo Elba. De famosa ferocidad bélica, invadió y conquistó el norte y centro de Italia entre los años 568 y 572. En el 572 el jefe de los lombardos, Alboíno, fundó el reino de Lombardía, con capital en Pavía. Dividido en ducados, convivió largo tiempo con los territorios bizantinos con capital en Ravena. Los lombardos se convirtieron gradualmente al cristianismo, adoptaron el latín como lengua y fueron asimilados por los habitantes de los territorios ocupados. La dinastía lombarda fue destronada en el año 774 por Carlomagno, pero perduró independiente en el sur el ducado de Benevento.

La escultura lombarda se centra en los objetos litúrgicos, funerarios, bélicos...


Sarcófago de la abadesa Teodota, Pavía.
En Pavía destaca el sarcófago de la abadesa Teodota en bajorrelieve, con una decoración animalística de dragones alados y pavos reales, rodeada de una cenefa vegetal con entrelazado.

Altar del duque Ratchis, Cividale.
Otras obras son de un estilo más popular, como el altar del duque Ratchis (en Cividale, Friuli), con una Maiestas, una Visitación y una Adoración de los Magos de un estilo ingenuo.

Tempietto lombardo de Cividale.

Muy importante es una vasta obra de estuco en el oratorio de Santa Maria in Valle, llamada el “tempietto” de Cividale (Friuli), capital de un ducado lombardo en el Norte. Se data en la primera mitad del siglo VIII la pintura del estuco (según Durliat), pero es de muy polémica datación cronológica (con historiadores que la datan desde el siglo VI hasta incluso el XII) y estilística. Los artistas fueron posiblemente artistas bizantinos emigrados cuando estalló la crisis iconoclasta. La tesis de que es una obra de influjo carolingio es poco plausible pues sigue la pauta bizantina de relieve decorativo en estuco.
Son seis santas, tres a cada lado de la ventana central. Unas están vestidas monacalmente, otras llevan coronas. El altorrelieve de las figuras y de la decoración (sarmientos en el tímpano) multiplica el efecto de luces y sombras. Hay evidentes muestras de bizantinismo en la frontalidad, el canon alargado de sus cuerpos, las vestiduras y las coronas, y de clasicismo romano en el perfecto acabado técnico y el naturalismo. Es el máximo ejemplo de una época en la que se hace una escultura de estuco (siempre policromada) que será muy importante en la Edad Media.

FUENTES.
Internet.
Libros.
Braunfels. Wolfgang. La arquitectura monacal en Occidente. Barral. Barcelona. 1975. 350 pp.

martes, 23 de junio de 2015

HA 4 UD 09. Arte prerrománico en España. El arte asturiano.

HA 4 UD 09. ARTE PRERROMÁNICO EN ESPAÑA. EL ARTE ASTURIANO.
Introducción.
La arquitectura del arte asturiano se desarrolla en los siglos VIII y IX, en el reino de Oviedo, luego llamado de Asturias, uno de los principales reductos cristianos en la España dominada en su mayor parte por los musulmanes.
Las influencias predominantes en el arte prerrománico asturiano son la tradición romana, la céltica (motivos de soga), la carolingia y la bizantina (verticalidad).


Mapa de los principales monumentos del arte asturiano. Se observa la concentración en la zona central, alrededor de la capital, Oviedo.

Características de la arquitectura.
Prevalece el tipo basilical, elevado, con cabecera por lo común tripartita (que no existía en la arquitectura visigótica), con ábsides rectangulares (como los visigóticos, al contrario de los semicirculares carolingios), el central con una cámara secreta en lo alto, sólo con acceso exterior, para el tesoro. Es frecuente un largo pórtico lateral, con funciones de habitación y enterramiento.
Los materiales son de menos calidad que el visigótico, con mampostería por lo común, con sillares en los contrafuertes y esquinas. Se compensa esta pobreza de material con medallones, alfices y celosías, junto a las pinturas.
Se usa la bóveda de medio cañón, a veces peraltada, para los espacios pequeños, en el periodo de Alfonso II, mientras que en el de Ramiro I cubre toda la nave, apoyada en arcos fajones, en pilastras interiores y en contrafuertes exteriores (a veces llamados estribos por su escaso resalte).
Las columnas son sustituidas generalmente por pilares sin capitel. En los edificios con columnas, estas sostienen arcos de medio punto peraltados (por lo común). El arco de herradura es poco frecuente y no es decorativo. Los fustes son estriados en espiral. Se usan capiteles corintios y de pirámide invertida (de influencia bizantino), con motivos de cuerda.

Evolución.
Durante el reinado de Silo (774-783) se edifica la iglesia de Santiañes de Pravia (la primera capital), con la primera cabecera tripartita y un pórtico habilitado como panteón real, con decoración visigótica.
Alfonso II (793-842) edifica entre otras la Cámara Santa, San Tirso y San Julián de Prados, ambas en Oviedo.

Cámara Santa de Oviedo.

La Cámara Santa, como es llamada la capilla de Santa Leocadia, con dos naves superpuestas, de la que se ha conservado la inferior, habilitada como cripta o panteón (¿inspirada en la iglesia paleocristiana de La Alberca?).
San Tirso tiene una ventana de tres arcos abarcados por un recuadro (alfiz) de influjo islámico.

San Julian de los Prados
San Julián de los Prados.

La iglesia de San Julián de Prados (Santullano, cerca de Oviedo) es el mayor templo prerrománico de España, con un amplio crucero. La cabecera tripartita de ábsides rectangulares es cuadrada por fuera, con esbeltas pilastras y celosías geométricas. A los pies hay un vestíbulo exterior. El sistema de soportes tiene grandes pilares, de tradición romana. Hay arquerías ciegas en el interior y abundantes estribos en el exterior. La cubierta es de madera. Hay una habitación sobre el ábside (¿para un monje?), sin comunicación con el interior. En el lado del Evangelio del crucero (a la izquierda de los fieles) hay una habitación alta, como posible tribuna real. Los materiales son muy pobres en el exterior, con sillares en las esquinas y sencilla mampostería o sillarejo en el pedimento.
La decoración de pintura es bellísima, con motivos geométricos, de entrelazado, vegetales, cruces, piedras..., imitando el estilo pompeyano de las incrustaciones. La figura humana es muy escasa. Lo más notable es la pintura arquitectónica, ilusionista, con una perspectiva que asemeja real, de inspiración romana. Los edificios se refieren a las Siete Iglesias y los cortinajes son una versión de la iconostasis bizantina.

San Pedro de Nora.

San Pedro de Nora, con habitación supraabsidal.
Santa María de Bendones, con cabecera tripartita (típica del arte asturiano).
San Miguel (Orense), es un pequeño edificio, ejemplo de la influencia asturiana en Galicia. Hay arcos de herradura insertos en otros y en un alfiz. Cúpula gallonada. Las paredes interiores cuentan con impostas que decoran el muro.

Destaca el periodo de Ramiro I (842-850), llamado ramirense, con una decoración escultórica ligada a la arquitectura, sin la reutilización de materiales romanos y visigodos del periodo anterior:


Santa María del Naranco.

Santa María del Naranco, fue el palacio real (Aula Regia), como un doble mirador en los extremos, salón alargado para las fiestas y como capilla, con planta inferior para sala de baños. Se inspiró en la Cámara Santa, con sus pisos superpuestos, unidos por escaleras exteriores, pero en la tradición de los palacios romanos. La sala grande tiene bóveda de cañón, apoyada en arcos fajones que descargan dentro en columnas y fuera en contrafuertes (estribos numerosos pero poco robustos, como casi todos los asturianos). Las columnas (con fustes estriados en espiral) están unidas por arcos y sus capiteles son macizos. La decoración escultórica tiene medallones en el nacimiento de los arcos fajones.


San Miguel de Lillo.

San Miguel de Lillo fue la iglesia del palacio. Se conserva sólo su monumental fachada, con poderosa elevación, soportada por contrafuertes. Hay una tribuna detrás de la fachada. Es del mismo arquitecto anterior. La decoración en relieve de las jambas de la puerta es muy plana, con figuras humanas y animales, de una escena romana de circo. La pintura tiene figuras humanas, con un estilo cercano a las miniaturas.

Iconostasis de Santa Cristina de Lena.

Santa Cristina de Lena, con el tramo anterior al altar en alto, separado por una cancela o iconostasis (la compartimentación es un rasgo pronto general del arte asturiano), perforada por tres arcos con celosías, separando la nave para los fieles y el presbiterio para el clero. A los pies hay una tribuna.

San Salvador de Valdediós.

Alfonso III (866-916) manda edificar el monasterio y la iglesia de San Salvador de Valdediós, con el mismo modelo de San Miguel de Lillo, pero basilical, con cabecera tripartita, de ábsides rectangulares. Cuenta con una perfecta bóveda y los primeros arcos de herradura de influencia mozárabe. Hay un pórtico lateral cubierto por fajones apoyados en columnas. Hay la misma tribuna a los pies.

San Adriano de Tuñón es muy rústica y modesta.

UD FUENTES.
Internet.

Documentales.

Libros.
Adams Fernández, Carmen. El arte asturiano. Editorial Picu Urriellu. Oviedo. 2006. 207 pp. Comprende el arte prerrománico y posterior.

Artículos. Orden cronológico.

viernes, 19 de junio de 2015

HA 4 UD 22. La pintura gótica en Europa. Las vidrieras y las artes menores.

HA 4 UD 22. LA PINTURA GÓTICA EN EUROPA.

PINTURA.
1. CARACTERÍSTICAS.
La policromía.
2. LAS ESCUELAS.
LOS PERIODOS.
FRANCIA.
ITALIA.
La pintura italiana en el Duecento.
La escuela florentina del Trecento: Giotto.
La escuela sienesa del Trecento.
FLANDES.
Los primitivos flamencos.
Características de la escuela flamenca.
Los principales maestros flamencos.
ALEMANIA.

VIDRIERAS.
1. CARACTERÍSTICAS.
La policromía.
2. LAS ESCUELAS.
ARTES MENORES.

PINTURA.
1. CARACTERÍSTICAS.
La policromía.
Al ampliarse las ventanas pierde importancia la pintura mural, prácticamente desaparece (las bóvedas y ábsides ya no se pintan, como se hacía en el románico) y se desarrollan, en cambio, otros procedimientos como la pintura sobre tabla y los tapices. Las tablas de madera son las más difundidas, sobre todo los retablos (con muchos dorados) y la pintura de caballete que triunfa en todo Occidente a partir del siglo XVI.
Las características más importantes en la pintura no serán, con todo, la reducción de su ámbito, sino el nuevo sentido que tiene para el hombre. Las imágenes ya no serán informaciones expresionistas, sino que tratarán de comunicarnos sentimientos y sensaciones. Para ello necesitan moverse en un espacio real, ya que no valen los fondos neutros y abstractos, sino que se requieren paisajes y perspectivas que evoquen un entorno de naturalidad y verosimilitud. Esta sensación de espacio real se obtendrá por dos vías que se desarrollan paralelas en la Historia de la Pintura: la perspectiva y el claroscuro.

2. LAS ESCUELAS.
LOS PERIODOS.
Hay cuatro periodos/estilos para los estudiosos: lineal, ítalo-gótico, internacional y flamenco.
1) Gótico lineal (1200-1330): Francia y la miniatura, con predominio de la línea en el dibujo, marcando con fuerza las siluetas, con colores planos, sin volumen ni sombreados.
2) Estilo ítalo-gótico (1300-1400): Florencia y Siena. Marcado por el naturalismo, el abandono paulatino de los dorados, la dulzura y elegancia, la preocupación por la perspectiva clásica, el estudio anatómico y la expresión del rostro. Sigue influyendo la pintura bizantina. Hay muchos frescos murales. Las órdenes mendicantes influyen con su temática más popular.
3) Gótico Internacional (1350-1440). A finales del siglo XIV funde los dos estilos anteriores, con rasgos inconfundibles como el color, riqueza en el ropaje, naturalismo, fondos paisajísticos, escenas de vida cotidiana.
4) Escuela Flamenca (siglo XV). Es una escuela independiente, que parte de la anterior, y se caracteriza por la técnica del óleo y por el realismo, dando origen a los géneros del retrato y del paisaje, propios del gusto burgués. Es muy influyente en España y en toda Europa.

FRANCIA.
En Francia destaca la miniatura, de la cual en el siglo XIII Francia proporciona los primeros ejemplos del estilo lineal. Destacan los Evangelios de la Santa Capilla.

ITALIA.
La pintura italiana en el Duecento.
El Trecento italiano evoluciona desde el bizantinismo (decoración, dibujo plano) a la belleza naturalista y el volumen.
Cavallini diseña los mosaico de Santa María in Trastévere, con mayor naturalismo. Cimabue (c. 1272-1302), todavía bizantino, aumenta el naturalismo y la variación de temas, en los frescos de la iglesia superior de Asís.
En el Trecento, hacia 1300, aparecen en Toscana dos escuelas de pintura, antecedentes del Renacimiento, la florentina y la sienesa.

La escuela florentina del Trecento: Giotto.
La escuela florentina del Trecento tiene en Giotto (1266-1337) a su máximo representante; por su extraordinario y profético lenguaje pictórico marca una auténtica revolución en la historia de la pintura. Giotto rompe los convencionalismos del denominado “estilo bizantino”. Su naturalismo no es sólo una exigencia de sus temas de la vida de San Francisco, el santo enamorado de la naturaleza, sino una actitud personal de estimación de la realidad como fuente de inspiración; poco importa que sus montañas sean de formas convencionales, en definitiva el espíritu de observación le distancia de los maestros sieneses; la monumentalidad de las figuras, por ejemplo su Virgen en el trono (Museo de los Uffizi, de Florencia), inicia el camino que van a recorrer en el Renacimiento Massaccio y Miguel Ángel; el dramatismo de las expresiones señala una observación de los rostros poco usual en la época; el movimiento, que adquiere una intensidad excepcional en las lanzas del Prendimiento de Jesús (frescos de la Capilla de Scrovegni, de Padua), anuncia un estilo nuevo, más vivo y más humano.

La escuela sienesa del Trecento.
Destaca por su delicadeza y elegancia que sugiere una afinidad con el espíritu del gótico internacional; sintetiza el recuerdo del arte de Bizancio, por un lado, y el nuevo lenguaje propuesto por el genio artístico de Giotto, por otro.
Son sus características principales la belleza de las líneas, la proliferación de las figuras y temas que complican enormemente la composición, y el carácter decorativo del color.
Duccio de Buoninsegna (?-1319) pinta la tabla de la Majestad para la catedral de Siena, tabla que representa por una de sus caras la Madonna rodeada de ángeles y por otra escenas de la Pasión.
Otro artista genial de esta escuela es Simone Martini (1284-1344), que abandona los fondos dorados y todo recuerdo de bizantinismo para llevar a su cima más alta la elegancia sienesa. Trabaja en la corte papal de Aviñón, desde donde su arte influye por Francia y toda Europa; la Anunciación de los Uffizi es su obra más conocida y representativa de su estilo.
Durante toda la segunda mitad del siglo XIV trabajan en Siena los hermanos Ambrgio y Pietro Lorenzetti, sobre todo Ambrogio, que abandonan un poco la delicadeza sienesa para sumergirse en un mundo de mayor naturalidad y viveza expresiva; con ellos aparece el paisaje, como tema único, en la pintura italiana.

FLANDES.
*Se debate sobre la clasificación de este extraordinario grupo de artistas, por lo que en este blog se les sitúa en la pintura gótica (como resulta en numerosos libros de Bachillerato) y en la pintura renancentista y manierista nórdica (como aparece en muchos estudios de ámbito univesitario), apartado en el que se desarrolla este grupo con mayor extensión.

Los primitivos flamencos.
Los pintores primitivos flamencos nos muestran en sus obras la realidad burguesa y popular de las ciudades flamencas. El arte predominante es la pintura.

Características de la escuela flamenca.
- Minuciosidad. Los detalles más concretos y cercanos son registrados escrupulosamente.
- Naturalismo. Se pretende la representación veraz de la realidad, sin idealización de las figuras humanas.
- Amor al paisaje. Hay una pasión romántica por el paisaje, por sus visiones más sorprendentes.
- Delectación en la reproducción de los objetos. Lo cotidiano es el tema recurrente, con la vida burguesa en las casas.
- El material utilizado es la tabla. La técnica del óleo permite dar brillo a los colores y trabajar los detalles.
La pintura flamenca anticipa la renacentista en el trato de las luces y la pasión por el paisaje [añadimos el naturalismo], pero es aún gótica por el escaso movimiento e interrelación de las figuras, y por el predominio de las partes y de los detalles por encima del conjunto.

Los principales maestros flamencos.
Robert Campin, llamado Maestro de Flémalle (1378-1444), destaca con el Nacimiento de Cristo, La Anunciación, El Tríptico Werl.
Jan Van Eyck (1390-1441), nacido en Maestricht, trabajó sobre todo en Brujas y viajó por España. Pintó obras realistas (con detalles humanos incluso interesantes para la medicina) como en los retratos presentes en La Virgen del Canciller Rolin, El canónigo Van der Paele, el Matrimonio Arnolfini, y el extraordinario Retablo del Cordero Místico en San Bavón de Gante (lo pinta junto a su hermano Humberto), una cima de la pintura gótica, resumen de la temática, los simbolismos, la técnica del óleo, la perspectiva convergente en el fondo, el realismo, el detallismo minucioso, el cuidado en los ropajes, la luz y el color suave...
En el Matrimonio Arnolfini Giovanna lleva un elegante vestido verde, "el color de la fertilidad", propio de un retrato de sociedad y un cuadro de boda. No está embarazada, sino que su postura se limita a resaltar el vientre, que entonces se tenía por una de las partes más bellas del cuerpo. También cabe pensar que su pose y la exagerada curvatura del vientre sugieran su fertilidad y su futura preñez. [Cummings, Robert. Guía vidual de Pintura y Arquitectura. Santillana. Madrid. 1997 (1995): 30-31.]
Roger van der Weyden (c. 1400-1464), discípulo de Campin em Tournai, trabajó sobre todo en Bruselas. Es el pintor del dolor. El Descendimiento de la Cruz es un ejemplo de figuras expresivas, con una composición muy estudiada, sobre un fondo dorado gótico. Otras obras son: Tríptico de San Juan Bautista, la Anunciación, el Políptico del Juicio Final. Viajó por Italia y su estilo influyó en los pintores de varias escuelas renacentistas. Trabajó, como Van Eyck, parta los duques de Borgoña.
Hans Memling (c. 1440-1494), de origen alemán, trabaja en Brujas, donde crea una escuela, con figuras serenas y pensativas, en paisajes melancólicos, como en la arqueta de Santa Úrsula, La Virgen con el Niño.
Gerard David (c. 1465-1523) sigue las pautas de la escuela de Brujas, de un naturalismo flamenco más referencias italianas, con figuras de poses verticales, en claroscuros, con una fusión de gracia y dolor, en El descanso en la huida a Egipto.

El Patinir (c. 1480-1524), discípulo de Quentin Metsys, cultiva el paisaje como tema casi único, con pretexto de temas secundarios religiosos, como en El paso de la Laguna Estigia, Paisaje con San Jerónimo, Las tentaciones de San Antonio, Huida a Egipto. La luz celeste es brillante, el paisaje está lleno de rocas y lagunas, estático, con una composición simple (horizontal y vertical).
Peter Brueghel el Viejo (c. 1525-1569), iniciador de una larga familia de pintores, también cultiva el paisaje como tema casi único, pero con figuras más destacadas, llenas de simbolismo, en una concepción más dinámica del paisaje, como en Los patinadores, El triunfo de la Muerte, La caída de Ícaro.
El Bosco (c. 1450-1516), holandés de Hertogenbosch, es el gran pintor primitivo nórdico, con una concepción del paisaje influida por Patinir, pero con un mundo lleno de formas fantasiosas, como un resumen de la cultura popular medieval de alegorías y farsas burlescas. Su influjo en el surrealismo ha sido muy citado.
Su obra más conocida es el Tríptico del Jardín de las Delicias, con el Cielo a la izquierda y el Infierno a la derecha (con unos cincuenta símbolos de humanos-bestias, tormentos musicales, luces misteriosas, espacios angustiosos, etc.). En El carro de heno, fustiga a todos, poderosos y plebeyos. En La piedra de la locura, critica a la medicina. En el Tríptico del Nacimiento fustiga a los ejércitos y los símbolos religiosos.
Hay un debate sobre su temática: ¿Irrealismo onírico o realismo social encubierto? Parece que mostraba las realidades de su tiempo: los incendios, las torturas y los sermones apocalípticos le inspiraron imágenes demoníacas. Pintaba al mundo medieval en crisis de valores, al hombre eternamente amenazado. Fray José Sigüenza escribió: “El Bosco tuvo el valor de pintar a los hombres cuales son por dentro”. Fue el pintor favorito de Felipe II, que coleccionó sus mejores obras, por lo que hoy están en el Museo del Prado.

ALEMANIA.
La pintura gótica alemana enlaza con la de principios de la influencia del Renacimiento italiano. Destacan las primeras obras de Durero, Grünewald..., pero sus obras de madurez son ya propiamente representativas del Renacimiento Nórdico.

VIDRIERAS.
1. CARACTERÍSTICAS.
La policromía.
El color alcanzará cimas únicas en la Historia a través de las vidrieras. Las vidrieras góticas son el summun de este arte, con orígenes en las culturas orientales más antiguas. Las nuevas teorías constructivas hacían virtualmente innecesarios los muros y como por otra parte el humanismo incipiente empujaba al hombre hacia la luz, que le liberase de las oscuras tinieblas, los muros se cubren de vidrios policromados que encenderán de espiritualidad y amor el corazón de los hombres.
Se dedican grandes superficies para su cubrición (Chartres tiene 10.000 m2 de vidrieras). Se podían fabricar ya coloreados o se pintaban después de su colocación, sobre unos paneles de plomo, formando un rico conjunto cromático, que ilumina el interior con multicolores reflejos y que ilustra a los fieles con sus escenas figurativas y simbólicas.
2. LAS ESCUELAS.
Los conjuntos más hermosos se encuentran en las catedrales francesas del siglo XIII, en Chartres, Bourges, Le Mans, Lyon, Reims, Poitiers. Su técnica se extendió por el resto de Europa.
Las vidrieras de la catedral de Chartres destacan sobre todas las demás por su riqueza y calidad. En el siglo XIII la ciudad de Chartres entera participó en el pago de la fabricación de las vidrieras, con lo que se representaron todos los oficios, desde los tejedores a las prostitutas, toda la sociedad medieval. Los vitrales de la zona norte fueron una donación de la reina Blanca de Castilla. En los portales de Chartres hay 1.800 esculturas, como una enciclopedia medieval de la religión y la teología y, sobre todo, de la vida de Cristo. Hay un nuevo naturalismo, un intento de representar la realidad de las personas y sus oficios, aunque idealizados.
En España destacan los conjuntos de las catedrales de León, y, a continuación, las de Burgos, Toledo, Gerona, Barcelona y Sevilla.
Este arte decayó en el siglo XVI, hasta su recuperación con el Art Nouveau, ya en el siglo XIX.

ARTES MENORES.
Hay un extraordinario desarrollo de las artes menores de orfebrería, cerámica, tejido, miniatura, tapicería...
Destaca por sus valores plásticos la tapicería, sobre todo en el gran centro flamenco de Arras, con los maestros Jean de Bandol y Jean de Brujas. Sus producciones se difunden por toda Europa, introduciendo sus temáticas históricas y religiosas.
En la miniatura, destacan en España las Cantigas de Alfonso X, del siglo XIII, con su temática naturalista.



UD FUENTES.
Internet.

Documentales.

Exposiciones.
*<Paris 1400. Les Arts sous Charles VI>. París. Musée du Louvre (mayo-12 julio 2004). Cat. Textos de François Avril, Philippe Lorentz, Inès Villela-Petit... 416 pp.
*<France 1500, entre Moyen Àge et Renaissance>. París. Grand Palais (6 octubre 2010-10 enero 2011). Chicago. Art Institute (26 febrero-29 mayo 2011).
*<La Bella Italia>. Turín. Venaria Reale (17 marzo-11 septiembre 2011). 350 obras de los maestros italianos desde Giotto, y de visitantes como Velázquez. Reseña de Mora, Miguel. Italia se busca a sí misma en Turín. “El País” (16-III-2011) 41.
*<El paisatge nòrdic al Prado>. Palma de Mallorca. CaixaFòrum (19 junio- 29 septiembre 2013). 44 obras. Reseña de Ros, Cristina. El Prado porta la llum del nord a Mallorca. “Ara” (20-VI-2013) 29.

Libros.
Balis, A.; et al. La pintura flamenca en El Prado. Fonds Mercator. Amberes. 1989. 318 pp.
De Maere, J.; Wabbes, M. Illustrated Dictionary of 17th Century Flemish Painters. La Renaissance du Livre. Bruselas. 1994. 3 vols. 1. Text. 542 pp. 2. Plates A-K. 694 pp. 3. Plates L-Z. 711-1319 pp. NYPL. Interesante para estudiar las fuentes de los bodegones y alegorías (como la de los cinco sentidos) en la pintura de Miró.
Puyvelde, Leo van. Flemish Painting from the Van Eycks to Metsys. McGraw-Hill Book Company. Nueva York. 1968. 263 pp.
Whinney, Margaret. Early Flemish Painting. Faber & Faber. Londres. 1968. 168 pp. más 96 láms. Cap. II. Robert Campin (34-43).

Artículos. Orden cronológico.
Seidedos, Iker. Una invitada francesa en el Prado. “El País” (13-II-2014) 38. El museo acoge hasta el 25 de mayo la pintura La Virgen con el Niño y ángeles, de Jean Fouquet (1420-1481); una cumbre del gótico francés del siglo XV, en préstamo por el Museo de Amberes. / Perdices, Álvaro. Fascinación (entre placer y creencia). “El País” (26-III-2014) 44. Una crítica de esta pintura a través de los comentarios de Johan Huizinga, Pascal Quignard y Jean Clair.

HA 4 UD 23. La pintura gótica en los reinos hispánicos. Vidrieras y artes menores.

HA 4 UD 23. LA PINTURA GÓTICA EN LOS REINOS HISPÁNICOS.
PINTURA EN ESPAÑA.
La escuela castellana.
La escuela catalana-aragonesa.
VIDRIERAS.
Características.
Escuelas.
ARTES MENORES.
ESES
ESPAÑA.
España cuenta con una amplia representación de pinturas muy interesantes.
Se pinta sobre tabla y muy poco sobre los muros porque la arquitectura gótica anula los grandes muros de pared, sustituidos por ventanales o rosetones decorados con vidrieras, entre las que destacan las de las catedrales de León, Burgos, Toledo, Gerona, Barcelona y Sevilla. El pintor ve reducido su marco de trabajo a los retablos de madera (que el ritual romano permite colocar detrás del altar central o en las capillas laterales).
Se cultiva el color y una expresividad muy naturalista, gracias, sobre todo, a la nueva técnica del óleo sobre tela, que se introduce en el siglo XV.
La pintura española, respecto a las otras artes, es más independiente de las influencias extranjeras: italiana, borgoñona y flamenca. Hay dos tesis de clasificación de la pintura española, según las influencias o según la cronología, que es la más aceptada. Hay dos escuelas, la catalana-aragonesa y la castellana.

La escuela castellana.
En el siglo XIII la influencia es sobre todo francesa. Hay escasa pintura sobre tabla y todavía menos de mural. El siglo XIV tiene poca importancia.
En la primera mitad del siglo XV en Castilla destacan dos pintores extranjeros: Nicolás Francés en la catedral de León (un retablo y los frescos del claustro) y Nicolás Florentino (de nombre Dello Delli), en el retablo y el fresco del altar mayor de la Catedral Vieja de Salamanca, con gran dominio técnico, color veneciano, junto a los paisajes, animales exóticos, ropajes, perspectivas arquitectónicas, etc., del gótico internacional e italiano. Pero no era un realista y no creó escuela.
En la segunda mitad del siglo XV España recibe la influencia flamenco-borgoñona y llegan a Castilla numerosos pintores extranjeros, como Jorge Inglés (con el Retablo de la Virgen de los Angeles, con los flamencos retratos de los comitentes, el marqués de Santillana y su esposa), Juan de Flandes y Juan de Borgoña.
Destacan en especial dos grandes artistas, Fernando Gallego y Pedro Berruguete.


Fernando Gallego. Santa Catalina.

Fernando Gallego (1466-1506) debió disponer de un taller numeroso. Trabaja en Salamanca, con un estilo dramático y efectista, con figuras angulosas y delgadas, naturalistas, con detallismo gracias al óleo, con obras como los retablos de Santa Catalina y de San Ildefonso y la Piedad (Museo del Prado).


Pedro Berruguete. Auto de fe presidido por Santo Domingo

Pedro Berruguete (Pedro Fernández de Berruguete, c. 1450-1503), empezó influido por Van der Weyden (Crucifixión, Piedad) pero después asimiló la influencia renacentista italiana, con su espacio más ordenado (luz, sombra, volumen, perspectiva lineal) como en Auto de fe.

La escuela catalana-aragonesa.

La escuela catalana se desarrolló preferentemente en Barcelona durante los siglo XIV y XV y en Valencia durante el siglo XV.
El siglo XIV es un siglo de auge de Cataluña, abierta a la influencia del Trecento italiano, sobre todo de la escuela sienesa (que llega a través de Aviñón, la Corte de los Papas).


Pere Serra. Retablo de Sigena.

La escuela de Siena, dulce y elegante, influye en Ferrer Bassa (capilla de San Miquel de Pedralbes), y sobre todo en los hermanos Jaume Serra, con el Retablo de Sigena, y Pere Serra, con el Retablo de Manresa (también llamado del Espíritu Santo). Los artistas procuran aunar el naturalismo minucioso de la vida real (una mentalidad burguesa) con el pensamiento religioso. Técnicamente se usan fondos dorados, con pequeños paisajes a veces urbanos, y se siluetean las figuras con una línea elegante y firme.
Entre 1350 y primera mitad del siglo XV llega a Cataluña el gótico internacional, un arte cortesano ecléctico entre la elegancia italiana y el realismo flamenco y borgoñón, elegante y amanerado, detallista y pintoresco en las escenas narrativas. Destacan sobre todo Lluís Borrassà y Bernat Martorell (Retablo de San Jorge).
Durante la segunda mitad del siglo XV llega la influencia flamenco-borgoñona.

En Cataluña hay todavía pintores italianizantes, como Jaume Huguet, con figuras equilibradas y solemnes, con fondos dorados y recargados, como en los retablos de San Vicente Mártir (con variados retratos, la Coronación de San Agustín), y de los Santos Abdón y Senén (con elegancia, realismo y melancolía).

Lluís Dalmau. La Verge dels Consellers.

Los artistas más destacados son los flamenquizantes (influidos por Van Eyck y Van der Weyden), como Lluís Dalmau, que viajó a los Países Bajos en 1431 (a Brujas para conocer a Van Eyck) y le copia en La Verge dels Consellers. También destaca Jacomart en Valencia.
También en la Corona de Aragón trabaja Bartolomé Bermejo (Córdoba, c. 1440-1501), de nombre Bartolomé de Cárdenas, fue llamado Bermejo por ser pelirrojo o de piel rosada. Es posible que aprendiera en Flandes la técnica del óleo. Aparece documentado en Valencia en 1468. Posteriores fuentes documentales le sitúan en Daroca, Zaragoza y Barcelona, hasta que en 1501 deja de haber noticias sobre él. Los contratos le presentan como un pintor inestable, que dejaba obras sin concluir, por lo que los encargos de sus desconfiados mecenas incluían cláusulas draconianas. Es tal vez el más importante pintor español de finales de la Edad Media, poseedor de un estilo de formas volumétricas, monumentales y elegantes. Sus obras mejores son: el Santo Domingo de Silos, una recia figura, rodeada de un dorado lleno de arquitecturas, y la Piedad del Arcediano Desplá (catedral de Barcelona), con la Virgen y el Cristo de composición flamenca, junto al espléndido retrato del arcediano.
Otras obras son: Retablo de la Virgen de Montserrat (col. catedral de Acqui Terme, Italia), un encargo del mercader Francesco della Chiesa; un tríptico del que Bermejo pintó la tabla central y las laterales las pintaron los valencianos Roderic y Francesc de Osona. San Agustín en su estudio (col. Art Institute, Chicago) es una pequeña tabla. Dormición de la Virgen (col. Gemälgalerie, Berlín). Retablo de Santa Engracia (tablas repartidas en museos de España y extranjero). Retablo del Cristo Redentor (tablas en su mayor parte en Barcelona).


VIDRIERAS.
Características.
El color alcanzará cimas únicas en la historia del arte mediante los vitrales góticos, cuyos orígenes se hallan en las culturas orientales más antiguas. Las nuevas teorías constructivas hacían virtualmente innecesarios los muros y como por otra parte el humanismo incipiente empujaba al hombre hacia la luz, que le liberase de las oscuras tinieblas, los muros se cubren de vidrios policromados que encenderán de espiritualidad y amor el corazón de los hombres.
Se dedican grandes superficies para su cubrición, Se podían fabricar ya coloreados o se pintaban después de su colocación, sobre unos paneles de plomo, formando un rico conjunto cromático, que ilumina el interior con multicolores reflejos y que ilustra a los fieles con sus escenas figurativas y simbólicas.

Escuelas.

Vidrieras de catedral de León.

Los conjuntos más hermosos en España so los de las catedrales de León, y, a continuación, las de Burgos, Toledo, Gerona, Barcelona y Sevilla. La influencia francesa es evidente.
Este arte decayó en el siglo XVI, hasta su recuperación con el Art Nouveau, ya en el siglo XIX.

ARTES MENORES EN ESPAÑA.
Hay un extraordinario desarrollo de las artes menores de orfebrería, cerámica, tejido, miniatura, tapicería...
Destaca por sus valores plásticos la tapicería hispano-flamenca, que toma de Flandes sus  técnicas así como las temáticas históricas y religiosas.


En la miniatura, destacan en España las Cantigas de Alfonso X, del siglo XIII, con su temática naturalista.

FUENTES.
Documentales.
Jaume Huguet i el seu tempsArte gótico catalán en el siglo XVHuguet (1420?-1492).

Exposiciones.
*<La pintura gótica hispanoflamenca. Bartolomé Bermejo y su época>. Barcelona. MNAC (25 febrero-11 mayo 2003). Bilbao. Museo de Bellas Artes (9 junio-31 agosto 2003). Cat. 585 pp. Español, catalán e inglés. 20 de las 25 obras de Bermejo y 56 de otros pintores: Joan Huguet, Martín Bernat, Fernando Gallego, Pedro Berruguete. Reseña de Catalina Serra en “El País” (26-II-2003) 35.]
*<Cataluña 1400. El Gótico Internacional>. Barcelona. MNAC (27 o 30 marzo-15 julio 2012). 60 obras de pintura, escultura, orfebrería y bordado del Gótico Internacional catalán de Lluís Borrassà, Jaume Ferrer, Bernat Martorell (Retaule de Sant Jordi de col. Louvre, diseño, vidriera, miniatura), Joan Mates (Retaule de Sant Miquel), Antoni Canet, Rafael Destorrents (miniatura del Misal de Santa Eulàlia, 1403)… Comisario: Rafael Cornudella. Reseña de Montañés, José Ángel. Bernat Martorell, diseñador total. “El País” Cataluña (28-III-2012) 5.

Libros.
Lambert, E. El arte gótico en España (siglos XII y XIII). Cátedra. Madrid. 1982. 300 pp.

Artículos. Orden cronológico.
Montañés, J. Á. El renacimiento del retablo gótico de Sant Frost. “El País” Cataluña (19-IV-2014) 1 y 4. El retablo del MNAC perteneció a la iglesia de Sant Frost de Capcentelles.